PORQUE HAY QUE DECIRLE SI, SI, SI A LAS OPORTUNIDADES DE LA VIDA


Voy a contarles una de las experiencias más increíbles que viví por medio del arte cuando estuve en España.

Por cosas de la vida mi papá conoció en Córdoba a un violinista excepcional llamado Francisco Montalvo. Mi padre le comentó que era artista y que estaba en Madrid y me dio su teléfono para que lo llamara y la verdad no creía que algo saliera de ahí.
Muy curioso Francisco vio mis obras, me contactó y me dijo que él tenía una pared en su casa para mí (todos tienen paredes en sus casas dije yo burlándome un poco…) y no pasó a más.
En uno de mis recorridos por el país, llegué a Córdoba y llamé a Francisco por insistencia de mi padre, pero estaba de paseo y lo que menos quería era ver a un conocido de mi papá por compromiso. Pero por hacer feliz a mi viejo le escribí y sin pensarlo Paco llegó por nosotros con su violín en mano. 
Esa noche nos llevó a una taberna increíble en donde había música en vivo y la comida era espectacular. Paco sacó su violín y nos dio un concierto único junto a los otros músicos. Conocimos a Laura la dueña del lugar Doble de Cepa. Una mujer fuerte, trabajadora, cariñosa y sonriente. Y a ella le gustó mi trabajo y me hizo una propuesta con Francisco. Me invitaban a pintar unos cuadros enormes para la casa de Francisco por comisión, a realizar una exposición de mis obras en su hermosa taberna y de paso me prestaba el lugar para pintarle los enormes cuadros.

Francisco y Jesus la primera vez que nos conocimos

El trato era que me tenía que quedar los primeros días en la casa de Francisco y su familia que no conocía; ir a otra ciudad a pintar dos cuadros enormes, en un lugar que no era mi espacio, con gente que nunca había visto en mi vida. Además, me habían dicho que en la taberna aparecía un niño por ahí y asustaba a la gente. Fuera de mi zona de confort y aparte solo tenía 7 días para hacerlo. Yo no estaba muy convencida y en verdad no quería hacerlo, moría de miedo y lo del “niño” no ayudaba tampoco. Pero al final de cuentas, no tenía nada que perder, lo peor que me podía pasar era que los cuadros no gustaran y me devolviera a Madrid y si se me aparecía el niño o me desmayaba o nos hacíamos amigos. Así que dije SI y empezó mi gran aventura. Porque para mi sorpresa esta sería una de las mejores experiencias de mi vida.

Los lienzos más grandes que yo...

El primer día que empecé a preparar mis obras con manchas de agua, Laura empezó a poner velas alrededor, Francisco sacó su violín, Jesús su guitarra y cada vez subía y subía más gente que cantaba en la parte de debajo de la taberna a acompañarme con sus cantos de flamenco, música, vino y mucha energía. 


Las primeras manchas se contagiaron de esa magia y todo fluía perfectamente.




Así eran los días y las noches, todo el personal del lugar era encantador, me trataban con mucho cariño, me ayudaban con todo y me atiborraban de comida. Hay que entender que estuve 7 días comiendo exquisiteces de la gastronomía cordobesa y era como si estuviera en mi casa, con mi familia y hubiera vivido allí toda mi vida.
Doña Magda mamá de Laura y la encargada de hacer las delicias de Doble de Cepa, Laura, Paco y yo.

De vez en cuando me pegaba mis escapadas por la ciudad para respirar un poco, y en una esas me encontré un día con un artesano increíble que, al entrar a comprarle con mi overol lleno de pintura y hablar sobre el arte y los artistas, me terminó regalando dos esculturas con una dedicatoria increíble “De un artista para otra, espero que el arte nos una y seamos amigos por siempre colega”. Era como si esa ciudad se estuviera confabulando para que yo no dejara de soñar.

Jesus el artista de gran corazón...

Otra noche llegó un señor de edad preguntando por mí. Él había visto mis obras y sabía que era judía y me contó que él no lo era, pero que cantaba canciones en ladino. (Yo soy Sefaradí, mi familia por parte de papá viene de las expulsiones de los judíos de España, y terminaron asentándose en Turquía donde el Imperio Otomano los acogió; entonces de esos tiempos acá, mi familia Sefaradi hablaba hebreo, turco y sobre todo cantaban en ladino.

Y hay una canción (la del Rey Nimbrod) en ladino que me recuerda a mis abuelos (que en paz descansen). La magia vino cuando le pedí al señor que me cantara una canción sin saber que esperar. ¿Y qué canción cantó? La canción del “Rey Nimbrod” que cantaba mi abuelo. En ese momento, me trasporté a mi casa, con mi papá tocando el piano la canción del abuelo. Las lágrimas brotaban por mis ojos y no me podía contener. Cual película de Hollywood salí corriendo hacia la mezquita donde muy probable mis antecesores que alguna vez estuvieron ahí me miraban con alegría desde el cielo.
No podía parar de llorar. Me empecé a hiperventilar, no tenía aire, y las lágrimas no paraban de brotar. Pero estas lagrimas eran de emoción y alegría. Sentía mucha felicidad. Lloraba y me reía al mismo tiempo sin poderme contener, sin entender lo que estaba pasando. Tanto Francisco, Laura, y el señor quedaron preocupados porque no entendían por qué había salido a correr de esa forma en la mitad de la noche y mucho menos entendían el porqué de mis lágrimas… Yo solo les decía atacada, que estaba muy, muy emocionada, y que estaba muy, muy, muy feliz.



Después de días y noches de violín, guitarra, flamenco, cantos, bailes, pinceladas, salmorejos, tinto de verano y pan con aceite de oliva y azúcar. Pensamos que era hora de poner la obra en la tarima de la parte de debajo de la taberna; para que además, los que vinieran a comer y a disfrutar de la música, también apreciaran del arte en vivo y en directo.

Así que decidimos hacer lo que veníamos haciendo toda la semana que era pintar junto con el violín de Paco y la guitarra de Jesús que en todo momento me acompañaron. Fue tanta la magia que se vivió, que llegó la prensa y los medios españoles a registrar el performance de una colombiana, judía, sefaradí, en la mitad de la judería en Córdoba, pintando con la compañía de grandes músicos españoles.




Pero el cuento no termina ahí. Resulta que Francisco tenía un cuadro colgado en su sala que le había regalado su vecina que era una artista y desde niño en la admiraba.  Ella ya había fallecido y esa obra era muy especial para él. Ella le había regalado una obra enorme de un niño que tenía la camisa a fuera y estaba jugando en la calle y resulta que un día llegó a su casa un gran amigo de infancia de Paco que no había vivido en Córdoba como por 30 años. Paco lo invitó a cenar y él cuando entró a su sala y vio la obra del niño, se le acercó a Francisco y le dijo que el niño de la obra era él. El violinista anonadado y emocionado no dudó ni un segundo en bajar la obra y regalársela porque ya no le pertenecía a él. Y Paco cuenta que cuando vio mis obras, él sabía perfectamente que “tenía una pared para mi”.


Obra finalizada y puesta en la casa de Francisco Montalvo. Córdoba - España 2017


Al final entendí que no fui yo la que hizo esa obra, sino todas las personas que me acompañaron y fusionaron sus talentos conmigo. Fuimos uno y cuando uno dice SI, cosas mágicas aparecen en la vida. Por eso hay que quitarse los miedos y dejar que la vida nos deje vivir experiencias inolvidables y extraordinarias que transforman y marcan.





Jamás olvidaré a Cordoba, su mezquita, la judería. Pero mucho menos a Paco que me llevó a soñar un cuento hermoso que no hubiera pasado si Laura no hubiera dicho SI y me hubiera brindado con tanta generosidad su espacio... su casa, su comida, su amistad.

Jesus que con su guitarra me inspiró...

No tengo palabras de agradecimiento para todo el personal de Doble de Cepa que con tanto cariño me consintió, me dio de comer, me hizo reír, me enseñaron a bailar flamenco (o intentaron, verdad Susanita?), me llenaban de pan, azúcar y aceite de oliva.

Doña Magda, mi Magda dulce y bella...

A todo Córdoba que me emocionó con sus detalles y su gente linda!

Los pienso, los extraño, los valoro y les agradezco cada instante de mi vida por esta experiencia EXTRAORDINARIA.

GRACIAS TOTALES!

1 comentarios:

  1. Querida Vivian,

    Que alegría leer tu relato, realmente fue una semana maravillosa para todos los que la compartimos. Ahora estamos a tope con los conciertos de Paco, el pasado Sábado en Córdoba lo organizamos con Laura y fue un gran éxito. El Viernes próximo en Granada. Nos acordamos mucho de ti, tus cuadros son una maravilla de luz y color en casa, espero que nos veamos muy pronto, tal vez en Colombia... Besos para toda tu familia y en especial para tu padre y tu hermana... Con muchísimo cariño para ti, Paco (Francisco Montalvo).

    ResponderEliminar

 

Flickr Photostream

Twitter Updates

Meet The Author