"PUEBLO CHICO, INFIERNO GRANDE"



Todos creen que al pertenecer a una pequeña comunidad como la judía, la gente goza de privilegios, nos ayudamos los unos a los otros y realmente existen lazos de hermandad y fraternidad. Y todo esto va ligado con progreso, estabilidad y armonía entre miembros de una colectividad con principios y valores similares y una religión en común.

Sin embargo, hay que ser realistas y destaparnos los ojos, porque las cosas no se parecen ni un poco a lo anterior. Por el contrario, cuando uno pertenece a un pequeño círculo social, en donde todos nos conocemos entre todos, vamos a las mismas instituciones y nos criamos con la misma gente durante años, es normal que solo se ayude a los que están en las roscas, que los que lideran la comunidad decidan a quién se ayuda  y quien no, y ojo, que si no eres de su agrado, por más preparado que estés, sepan perfectamente quién eres y hasta hayas trabajado por tu gente, no te lo reconocerán y lo que hagas o no, no tendrá validez para ellos.
Esto no quiere decir que esta situación de convivir en un pequeño círculo social sea única, ya que pasa en todas las sociedades y más si estamos hablando de una minoría como tal.
Desde hace algún tiempo practico Krav Maga, que significa combate de contacto en hebreo y es el sistema oficial de lucha y defensa personal utilizado por el ejército israelí, fundado por Imi Lichtenfeld. Soy cinturón anaranjado en Krav Maga e instructora certificada internacionalmente en este sistema de defensa.
Muchas personas por medio de facebook veían mis fotos de los entrenamientos y me preguntaban constantemente que si en Colombia había algún lugar en donde podía practicarlo. Fue tanta la insistencia de la gente, que me propuse hacer el I Seminario de Krav Maga en mi ciudad, especialmente para mí gente.
Completamente sola empecé a organizar este evento y acudí directamente a mi comunidad, mis hermanos, mi casa; siguiendo un sabio, o no tan sabio dicho que dice: “la caridad se empieza por casa”.
Al ser miembro de una colectividad en donde además cada mes aporto económicamente un dinero para “beneficiarme” de ciertos servicios, pensé que les podría interesar este seminario y / o al menos brindarme su apoyo, ya que además tiene que ver con temas en común de: seguridad, Israel, defensa personal, judaísmo, etc. Les pedí el favor que me facilitan los datos de los miembros de la comunidad para hacerles llega la información, ya que para eventos religiosos estos siempre se dan. Pero me encontré con mi primer “NO”, pese a que tendría que tener los mismos derechos que el resto de las personas, ya que finalmente estoy pagando por un servicio no?
Hay ciertos grupos que se beneficiarían al asistir al seminario, pensé por el simple hecho de ser judíos, de vivir en un país inseguro, de ser mujer, nos pone en riesgo y no está de más poder aprender a defenderte de las situaciones reales de peligro. Este evento fue organizado con ese propósito “pensar y cuidar a mi gente”. Pero lastimosamente esto no le interesó a nadie y mucho menos si era “yo” quien lo organizaba. Lo peor o mejor del caso, es que estaba trayendo desde Estados Unidos, a dos de los mejores instructores de Krav Maga al país; y que no hubiera respuesta alguna o mejor dicho otro “NO” de los lideres de protocolo, con los que me comuniqué y otro “NO” por parte de los encargados, que con facilidad podían difundir la información, me destrozó el corazón, aunque fue poner los pies en la tierra y entender la realidad, un despertar: “Vivi, bienvenida al mundo real”.
La Embajada de Israel para mi tenía que ser uno de los primeros invitados en el Seminario. Mandé la invitación correspondiente para que no sólo participaran gratuitamente, sino para que me apoyaran. Ya que se trataba de un sistema de defensa israelí. La bandera de este país iría al lado de la de Colombia y el nombre de mi Estado quedaría en alto en un evento de paz, recreación y deporte. Pero nuevamente me encontré con otro “NO”. Sus empleados tenían a sus propios entrenadores entonces ¿para qué participar, para qué apoyar? Pero ni la bandera de Israel pude obtener.
"No, no, no, no". No podía creer que esto me estuviera ocurriendo, después de pasar mi infancia en un colegio judío, de ser líder comunitaria en movimientos juveniles, de ser una deportista macabea y colaborar siempre y de forma voluntaria y gratuita en diferentes organizaciones, es decir: después de dar y entregar mi vida a esta colectividad, ella me estaba dejando desamparada? Esto no tiene justificación alguna. Y ojo, que no es por Krav Maga, es por mí, porque al "pertenecer" debería recibir apoyo, ayuda, y muchos “SI” para seguir con proyectos que nos unan, nos protejan; Además, uno "pertenece" para sentir respaldo, respeto y protección. Pero en este caso, no siento nada de eso y pienso que si hubiera sido otro el que lo organizaba, este sí hubiera contado con  la ayuda correspondiente. Pero hoy entiendo que existen las guerras de egos, de envidias, asi es el ser humano… Y romper esquemas es muy complicado. 
Falta decir que existe un grupo medio conocida de Krav en Bogotá manejado por un israelí que llamé e invité a participar, y su respuesta fue. "Usted no puede hacer un seminario porque yo soy dueño de Krav Maga en Colombia y si lo hace, me tiene que pagar entre 2000 a 4000 dolares, y yo voy a ser su jefe."  (Creo que no tengo que adicionar ningun comentario sobre esto, la naturaleza humana es sorprendente)
Decidí entonces que esto no podía seguir así y abrí el evento a todo el público. Si no iba a contar con el soporte de mi gente, pues encontraría personas nuevas que si le interesara participar en este evento hecho con amor y pasión, pero no antes sin expresar lo que sentía. Así que decidí enviarle una carta a uno de los encargados de la comunidad manifestando mi tristeza por no poder hacer algo en pro de nosotros y peor aun, en donde la falta de respuestas y constantes negativas vinieran de mis "hermanos". Eso es muy frustrante y me deja un mal sabor. 
Y la respuesta fue:“Hola Vivi, Gracias por su mensaje. Voy a ver qué puedo hacer con esto y hablamos. MP”
Pero no pasó absolutamente nada, nunca más se habló del tema. Igual un “NO” como respuesta ya no era un obstáculo para mí. Así que finalmente opté por utilizar el ultimo recurso y acudí a la revista virtual que le llega a todos los miembros gratuitamente via mail; y aprovechando la sección del “corcho” en donde salen los anuncios que la gente desea poner. Por ejemplo de clases de judaísmo que dicta una joven y está abierto al publico en la Universidad del Rosario, ventas de cosas, ofrecimientos de trabajos, etc. Y como en varias oportunidades me habían sacado algunos anuncios, pensé que al menos podría enviar la información por este medio. Pero la respuesta ¿adivinen cual fue? “NO”, porque era un evento “no comunitario y abierto al público”. ¿Qué irónico verdad? ¿Cómo no lo iba a hacer abierto, si no contaba con la primera persona judía?, Consecuencia de no poder difundir la información.
Lo importante es que pese a todo mi esfuerzo por hacer algo dentro de mi círculo, las cosas tomaron un giro inesperado. El seminario lo organicé completamente sola, sin el soporte de nadie y lo mejor de todo es que  fue un ÉXITO TOTAL, conté con 53 participantes. Personas de diferentes estratos, colores, sabores, conocimientos en artes marciales, gente que vino de otras ciudades de Colombia y Latinoamérica y que sobre todo, pusieron su alma, su corazón y su energía. Fue un honor conocerlos y haber tenido el placer de contar con ellos en este evento, que además fue patrocinado por Gatorade y Nike. Este giro me dio una lección de vida, porque gracias a abrirlo a otra gente, pude entender la fea realidad que nos rodea como comunidad. Al salirme de esa burbuja estúpida que no nos deja conocer y ver que hay “otras” personas que si están dispuesta a valorar lo que uno es y lo que uno les pude dar, y que además lo agradecen.
¿Cómo vamos a hacer que los otros no nos odien y no nos discriminen, si nosotros mismos nos odiamos, nos irrespetamos; somos indiferentes y apáticos entre hermanos? Me pregunto ¿Donde están los lazos de hermandad y fraternidad que tanto habla el judaísmo, cuando constantemente nos pisoteamos los unos a los otros? la realidad es que cada vez somo más ajenos y distantes a nuestras causas y “Pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla” y ojo, que pasamos por una etapa en donde realmente estamos olvidando quienes somos...
Insisto nuevamente en que no se trata de “Vivian organizando un seminario”, sino de una situación que pasa constantemente ante nuestros ojos y nunca hacemos nada para cambiarla. Y en este caso, el dicho es cierto: “pueblo chico infierno grande” y entre más chico, mas cerrados somos y sinceramente estoy cansada de sentir que pertenezco a una minoría que defiendo y amo, pero de la cual no siento la misma retribución.



Atentamente,
Refunfuñis

12 comentarios:

  1. Mi niña, la plaga humana constantemente repite esta clase de conductas, ya sea en la familia, en los círculos de amigos, en ámbitos profesionales en donde prima la competencia salvaje antes que la camaradería... en todos lados se cuecen habas...

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  2. Si... por eso cada día me toca decirme "Vivi... bienvenida al mundo real" TENAZ!

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  3. Hola Vivi, excelente reflexión, pero como dice el dicho "no hay mal que por bien no venga", te diste cuenta de como son las cosas realmente. Una religión o condición no define a un ser humano, lo define su corazón y sus actos, eso es lo que realmente cuenta, el mundo dejara los odios, envidias y egos, el dia en el que esto sea lo que realmente llene cada hogar y cada persona, el dia en el que la sociedad olvide las barreras de las religiones, grupos politicos, etnicos y demas. Tienes un gran corazón y eso es lo que te ha permitido salir de esa burbuja y conocer las cosas como son. Un abrazo fuerte.

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  4. Valoro la decisión de salir y cuestionar constructivamente algo desde la misma comunidad y especialmente una religiosa. Esto ocurre además en cualquier tipo de grupo sea universitario, político, artístico etc. donde una iniciativa aparenemente sencilla puede llegar a convertirse en una odisea... yo sufrí lo mismo cuando buscamos llevar al Presidente a la universidad. Las restricciones fueron gigantescas y finalmente de tanto insistir lo logramos por nuestra cuenta... y cuando llegó el día, los directivos estaban en primera fila.
    El punto es que lo logramos y la clave esta en persistir y perseguir aquello que anhelamos. Sea un concierto, una charla, un evento o un encuentro de Krav Maga.

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  5. Vivi!!! Me encanta lo que dices y como lo dices y creeme esto siempre ha sido asi en la historia de la humanidad. Como especie somos muy complicados unos con otros, nos falta apoyo, nos falta humildad y honestidad para muchas cosas, pero finalmente esas son las sociedades de un mundo moderno que a veces me parece que en lugar de evolucionar, involuciona......

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  6. Vivi, apreciar la diversidad es una lección que generalmente nos deja un sin sabor. Comprendo lo que dices y te apoyo. Un abrazo :)

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  7. Vivi, me alegra mucho que le hicieras callar la boca a los que no creyeron en tu idea y sobre todo al baboso que es "dueño de Krav Maga en Colombia" pero que no hace algo como lo que tú hiciste sola.

    Por otro lado, los dirigentes de una comunidad no necesariamente representan a su gente, así que no desistas. Cuando se den cuenta de que están perdiendo poder porque eres capaz de movilizar a gente de tu comunidad sin la venia de ellos, ahí sí te buscarán.

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  8. Vivi, yo se toooooooooodo lo que hiciste por tu seminario. Me alegro. Y cada quien tiene lo que merece, aunque aveces cueste. Pero tu merecias un exito con eso y un exito tuviste.
    Besos.

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  9. «Vivi, bienvenida al mundo real». ¡Nada más cierto! Yo también he sentido lo que tú cuentas, y no pocas veces.
    Claro, no se tratará de comunidades a las que he pertenecido desde que nací como en tu caso, pero sí se trata de comunidades relativamente pequeñas a las que, me gustaría pensar, me les he dedicado con toda. Y siempre es lo mismo: solamente se le ayuda al que está en la rosca.

    Siempre que me pasan estas cosas recuerdo una línea de la película argentina Martín (Hache): «uno se siente parte de muy poca gente; tu país son tus amigos, y eso sí se extraña, pero se pasa.» Pienso si no sería bueno, para todos nosotros, olvidarnos de las comunidades y aplicar un poco esa lección.

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  10. Es mi eterno conflicto con mi padre. Ahora mismo trabajo en el periódico de la comunidad de Cali, UNIÓN, y vos que conocés esta comunidad, sabes que es aún más pequeña, pero no tan cerrada. En Bogotá han fundamentado su miedo entre ellos mismos e incluso con personas de comunidades distintas del país tienen esos comportamientos.
    Trabajo voluntariamente porque soy periodista y me apasiona lo que hago, pero un ejemplo de que la discriminación empieza en casa es, que al artículo anterior le puse una foto que tomó una amiga y en la entrega del material puse el pie de foto con el crédito para ella y cuál fue mi sorpresa que al publicarlo lo omitieron. Me sentí muy mal con ella, le pedí disculpas y hablé con el responsable, ante lo que respondió: "No tiene importancia igual nadie la conoce" Ya te imaginarás mi neura, las Singer reaccionamos todas igual. Al final nada cambió pero claramente confirmé mi teoría frente a mi padre: Seremos rechazados hasta el día que aceptemos a los otros.
    Por eso adoro mis amigos por fuera, me han aceptado así y yo a ellos, sin un letrero en la frente o una Maguen David en el pecho.

    PS: Felicitaciones por lo del Krav Maga!!

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    1. me parece muy triste lo que pasó! creo que el problema son LOS SERES HUMANOS HAHAHA

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  11. Gracias por sus comentarios :) y de todas las experiencias uno aprender mucho. Lo importante es seguir adelante :)

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